Herencias

Las herencias constituyen el proceso legal mediante el cual se transfieren los bienes, derechos y obligaciones de una persona fallecida (denominada causante) a sus herederos o legatarios. Este procedimiento no solo implica la distribución de activos, sino que también busca garantizar un traspaso ordenado y equitativo, respetando la voluntad del difunto y las disposiciones legales aplicables. A continuación, se desglosan sus elementos principales:
  1. Definición y Alcance

    Una herencia abarca todo el patrimonio del fallecido, que incluye:
    • Bienes: Propiedades inmuebles (casas, terrenos), muebles (vehículos, joyas), dinero en cuentas bancarias, inversiones, etc.
    • Derechos: Derechos de propiedad intelectual, participaciones en empresas, derechos de cobro, entre otros.
    • Obligaciones: Deudas como hipotecas, préstamos personales o impuestos pendientes.
      En esencia, la herencia es el conjunto de relaciones jurídicas y económicas que el fallecido deja tras de sí.

  2. Proceso de Sucesión

    El traspaso del patrimonio sigue un procedimiento estructurado que puede variar según la jurisdicción (por ejemplo, el Código Civil en España), pero generalmente incluye los siguientes pasos:

    • Identificación de los herederos:
      • Si existe un testamento, los herederos y legatarios se determinan según las disposiciones del fallecido.
      • En ausencia de testamento (sucesión intestada o ab intestato), la ley establece un orden de prelación (cónyuge, hijos, padres, hermanos, etc.).
    • Inventario y valoración de los activos: Se elabora una lista detallada de los bienes y se determina su valor, ya sea mediante tasaciones profesionales o registros oficiales. Esto es clave para calcular impuestos y dividir el patrimonio.
    • Liquidación de deudas: Antes de repartir la herencia, se deben pagar las obligaciones del fallecido. Si los activos no alcanzan para cubrir las deudas, los herederos pueden aceptar la herencia "a beneficio de inventario" (respondiendo solo hasta el límite de los bienes heredados) o rechazarla.
    • Partición y distribución: Una vez saldadas las deudas, el patrimonio restante se reparte entre los herederos según el testamento o las normas legales. Este paso suele formalizarse ante notario y, en el caso de bienes inmuebles, requiere inscripción en el registro correspondiente.

  3. Objetivo
    El propósito de la herencia es garantizar que los bienes del fallecido se transmitan de manera justa, respetando su voluntad (si la expresó) y protegiendo los derechos de los herederos. Además, busca evitar conflictos familiares y cumplir con las obligaciones fiscales y legales asociadas al fallecimiento.